El consumo abusivo de cannabis suele producir confusion en la familia que no sabe como manejar las conductas disruptivas del adolescente o que hacer frente al consumo.
Cannabis: Cerebro y adolescencia
Efectos cognitivos del cannabis:
El uso de Cannabis a diario y durante periodos prolongados provoca
cambios estructurales y daños severos en el tejido cerebral (hipocampo y amígdala) que pueden
traducirse en deficiencias en la memoria, la atención, percepción, resolución de problemas, la
capacidad psicomo- tora y la velocidad de procesamiento de la información (Yücel et al.,
2008; Hunault et al., 2008; Iversen, 2003). Los efectos son similares a los producidos por el
alcohol y las benzodiazepinas e incluyen enlente- cimiento en la velocidad de reacción,
incoordinación motora, alteración de la memoria a corto plazo, dificultades de concentración y
afectación de la atención dividida. Estos efectos son dosis-dependiente y alteran la habilidad en
el momento de conducir un vehículo o manejar maquina-
ria de precisión.
El consumo abusivo de cannabis suele producir:
• Abandono del grupo de amigos no consumidores
• Desinterés por actividades que no tengan relación directa con el consumo
• Preocupación por disponer de Cannabis
• Uso compulsivo del Cannabis
• Problemas de rendimiento escolar o laboral
• Síntomas de abstinencia caracterizados por: Irritabilidad, agresividad,
inquietud, nerviosismo, disminución del apetito, y dificultades para
dormir, que ceden al consumir Cannabis
Sindrome amotivacional:
En consumidores de Cannabis a dosis elevadas y durante un tiempo
prolongado se ha descrito el llamado "síndrome amotivacional", que
estaría caracterizado por un deterioro en la personalidad del sujeto,
pérdida de energía, abulia e importante limitación de sus actividades
habituales. La sintomatología desaparece tras la abstinencia prolongada
de la sustancia (Thomas, 1993). La validez de este diagnóstico permanece
incierta y actualmente se considera que probablemente corresponde
a la sintomatología propia de la intoxicación crónica en consumidores
frecuentes. También puede estar relacionado con rasgos de personalidad
en un subgrupo de consumidores de esta sustancia (Johns, 2001; Negrete
et al., 1986).
Tratamientos psicológicos:
Los tratamientos psicológicos son los habituales en el tratamiento de las
drogodependencias: psicoterapia de orientación cognitivo conductual,
psicoterapia motivacional y terapia de incentivos (Marijuana Treatment
Project Research Group; 2004; Copeland et al., 2001b; Budney et al., 2000;
Stephens et al., 2000; Stephens et al., 1994). Globalmente los resultados
de los distintos estudios realizados con las diversas modalidades de
psicoterapia comparadas entre si y con grupos control sin tratamiento,
sugieren que las distintas psicoterapias son eficaces, aunque el principal
problema, común a todas, es la falta de adhesión al tratamiento.